Para nosotros, el cambio de hora sobre todo  cuando retrasamos el reloj una hora, es perfecto para dormir una hora extra y recuperar sueño retrasado. Pero te has preguntado alguna vez, ¿cómo afecta este cambio a nuestras mascotas?

Nuestras mascotas no rigen su rutina por el reloj como nosotros, sino por el ritmo circadiano- un reloj biológico, que les indica la hora de comer, dormir, salir a pasear y todos las rutinas y actividades que realizan diariamente guiándose por la luz del sol.  Así que el cambio de hora y la modificación de nuestra rutina puede afectarles a ello en :

  •          Hora de salir a pasear. Muchos de nuestros perros están acostumbrados a salir de paseo a primera hora para hacer sus necesidades.  Cuando duermes una hora más, esto puede confundir a tu mascota y seguramente irá a buscarte y se quedará esperando junto a tu cama, haciéndote señales. No lo ignores y cuando te despierte mañana a las 6, acuérdate del ritmo circadiano!! Pero no te preocupes, que en un par de día se volverá a adaptar sin problemas.
  •          Hora de comer. Si mueves su hora de desayuno, almuerzo o cena una hora más tarde, seguro que a nuestro peludito no le va a sentar nada bien, e ira detrás de ti pidiéndote su ración de comida. No te extrañe si lo ves junto a su comedero vacio, mordiendo cosas o intentando asaltar el cubo de la basura!
  •          Ausencias. Nuestras mascotas controlan nuestra rutina, horarios de vuelta a casa según la luz que haga. Así que se sentirán un poco confundida los primeros días, cuando vean que el sol se pone y todavía no has vuelto a casa. Esto les puede producir un poco de ansiedad. Recuerda que para ellos eres su familia y te echan de menos siempre que no estás en casa. Así que puede que te encuentres con algún “sorpresa extra” al volver, algún zapato mordido o la casa un poco revuelta. No te pongas nervioso, sólo es cuestión de paciencia. Es su forma de demostrarte que te echa de menos!

 

¿Cómo hacemos para ayudarles a adaptarse?

Lo ideal es preparar a nuestra mascota con un poco de antelación y la semana antes del cambio de hora, ir modificando poco a poco nuestra rutina. Por ejemplo retrasar unos minutos cada día la hora de salir a pasear, retrasar poco a poco las comidas.  Pero si ya no te ha dado tiempo a prepararla para el cambio, disfruta de esta hora extra junto a ella y ten paciencia los primeros días hasta que ella se adapta. Los cambios siempre son un poquito complicados!